La Serra d'Aitana preside majestuosa este montañoso sector de las comarcas de La Marina Baixa, l'Alacantí y los municipios meridionales de l'Alcoià y El Comtat. Numerosas cumbres que superan los 1.000 m de altitud, paredones calizos de centenares de metros y barrancos encajados accidentan el territorio y, al mismo tiempo, crean una incesante diversidad de paisajes. Todos ellos son merecedores de una contemplación pausada, disfrutando de la naturaleza y del delicado trabajo de remodelación ejercido por generaciones de habitantes. Toda una invitación a dejar el automóvil y recorrer este hermoso mundo rural al sosegado paso del excursionista, sobre una caballería o en el sillín de la bicicleta.
La zona ofrece magníficas condiciones para la práctica del excursionismo, que han sido aprovechadas por los llamados Senderos de Gran y Pequeño Recorrido. Estos itinerarios recuperan los tradicionales caminos y sendas rurales, que los excursionistas señalizan con pinturas y balizas para facilitar su seguimiento. Pueden ser recorridos por cualquier persona en adecuada forma física y con un mínimo hábito de caminar por montaña. No olvide que el mantenimiento de estos valiosos paisajes es responsabilidad de todos. No encienda fuego y lleve consigo los deshechos hasta una localidad donde pueda depositarlos en un lugar adecuado. Respete los cultivos y las masías, así como la vegetación y fauna natural.
Las entidades excursionistas, coordinadas por la Federació Territorial Valenciana de Muntanyisme han trazado una completa red de Senderos de Pequeño Recorrido señalizados con marcas blancas y amarillas. Constituyen una buena manera de adentrarse en estos paisajes. La mayoría de ellos cuentan con el correspondiente folleto que contiene una descripción, croquis, informaciones prácticas, etc.:- Federació Valenciana Territorial de Muntanyisme, Senderos de Pequeño Recorrido (Diputación de Alicante-Patronato de Turismo Costa Blanca, Alacant, 1995).- Senderisme d'Altea: Bèrnia PR-V-7; (Ajuntament d'Altea, Altea 1994).- Grup de Muntanya Penya el Frare, Camins: PR-V-44, 45, 46, 47, 48, 49, (Ajuntament de Callosa d'En Sarrià, Callosa d'En Sarrià, 1994).
En el presente folleto se han cartografiado tan sólo algunos de los Senderos de Pequeño Recorrido. La ascensión a las principales cumbres del área permite disfrutar de magníficos panoramas con el Mediterráneo como telón de fondo. El PR-V-7 rodea Bèrnia pasando por el singular Forat; los PR-V-13 y 14 permiten la ascensión al Puig Campana por el exigente Carreró y el descenso por la vertiente oeste. Los senderos PR-V-20, 21 y 44 exploran la amplia vertiente norte de la Serra d'Aitana.
Estas tierras ofrecen una gran diversidad de itinerarios: desde simples paseos hasta completas travesías de carácter montañero. No todos los caminos están señalizados, permitiendo así la posibilidad de una descubierta personal del paisaje, para la que es conveniente la consulta de publicaciones y cartografía. Además de las guías de Senderos de Pequeño Recorrido ya citadas, son recomendables otras publicaciones excursionistas:- Antonio Calero, Las Montañas de Alicante (El Tejo, Alcoi, 1987)- Rafael Cebrián, Montañas Valencianas V (Centre Excursionista de València, Valencia, 1994).- Rafael Cebrián, Montañas Valencianas VI, (Centre Excursionista de Valencia, València, 1997).- J.R. Nebot y otros, L'Alcoià i el Comtat. Guia Natural, Històrica i Cultural (Gràfiques Ciudad, Alcoi, 1993).- Joan Pellicer, Meravelles de Diània (C.E.I.C. Alfons el Vell, Gandia, 1995).- Eric Wright, Por buen camino. 20 paseos por las montañas de la Costa Blanca (Parke Sutton Limited, Norfolk, 1995)Existe también edición en inglés.
Las sierras de la Marina y l'Alacantí constituyen un auténtico regalo para los escaladores. Magníficas paredes y agujas de excelente roca caliza bajo un clima que permite la práctica de la escalada durante todo el año. En las vertientes sur y oeste del Puig Campana (Finestrat); el Ponoig (Polop); el Penyal Gulabdé-Cabal (Polop); el Penyal Diví (Sella) y el Cabeçó d'Or (Busot) se han trazado numerosos itinerarios de dificultad variada, muchos de los cuales superan los 250 m de altura. Serán útiles las guías de Carlos Tudela, Guía de escalada del Puig Campana (Ayuntamiento de Finestrat, Finestrat, 1995) y Guía de escalada del Ponoig, (Valencia, 1998).
Las paredes del Barranc de l'Arc (Sella) cuentan con buen número de vías de escalada deportiva de longitud media y corta. En el paraje hay un refugio de escaladores que ha editado la guía de J.M. García I. Sánchez, Sella, guía de escalada (Font de l'Arc. Sella, 1996). Por último, las largas crestas de Bèrnia (Altea-Xaló) y dels Castellets (Finestrat-Sella) ofrecen otra manera de disfrutar de la escalada.
Las carreteras que circundan Aitana son de escaso tránsito y ofrecen al aficionado a la bicicleta interesantes recorridos en los que nunca faltarán las pendientes. Entre las muchas posibilidades citamos tan solo dos. Desde Finestrat, a los pies del imponente Puig Campana, se sigue la CV-70 por La Nucia, Polop y Callosa d'En Sarrià, se recorre La Vall de Guadalest avistando las umbrías de Aitana y se supera el Port de Confrides. Sigue un breve descenso hasta Benasau y la ascensión al Port de Tudons por la CV-770 para realizar luego un largo y emocionante descenso hasta Sella y buscar de nuevo Finestrat. En total, habrán sido unos 80 km de recorrido y cerca de 1.400 m de desnivel de subida para rodear al gigante Aitana.
Desde Xixona se remonta la CV-800 por el histórico Port de la Carrasqueta donde pueden visitarse algunos antiguos depósitos de nieve. El descenso nos llevará a la ciudad de Alcoi. El regreso puede efectuarse por Benifallim, el Port del Rontonar y La Torre de les Maçanes. Este circuito en torno a las sierras de la Carrasqueta y Els Plans totaliza 70 km y alrededor de 1.000 m de desnivel de subida. Otras propuestas de excursiones pueden consultarse en la guía de Enric Roncero, A Colp de Pedal (Eliseu Climent, València, 1994). Quien prefiera la bicicleta de montaña dispone de una amplia red de pistas en las que trazar su propio recorrido. Encontrará numerosas sugerencias en la colección de folletos de Rafael Gil y Jaime Escolano, Rutas en bicicleta por la geografía de Alicante (Diputación de Alicante- Patronato de Turismo Costa Blanca, Alacant, 1995).
Es recomendable la consulta de mapas para la realización de actividades de aire libre y para complementar la información escrita. El área del presente folleto está incluida en las siguientes hojas del mapa a escala 1/50.000: Alcoi 29-32 (821), Benisa 30- 32 (822), La Vila Joiosa 29-33 (847), Altea 30-33 (848) y Alicante 29-34 (872). También están disponibles la mayoría de las correspondientes hojas a escala 1/25.000 del Instituto Geográfico Nacional.
Desde el litoral, por el que discurren la carretera N-332 y la autopista A-7, se puede acceder al área descrita en este folleto por diversos itinerarios que se citan a continuación. Además de estos, otras carreteras locales permiten acceder a todas las poblaciones y parajes de esta área.
La CV-800 (antigua N-340) une Alacant, Xixona y Alcoi y conecta con la CV-773, que lleva a Busot y Aigües; y con la CV-780 que asciende a La Torre de les Maçanes y el Port del Rontonar. La CV-770 enlaza La Vila Joiosa con Orxeta, ella y, tras superar el Port de Tudons, llega a Alcoleja y Penàguila.
La CV-70 une Benidorm con La Nucia y Polop; recorre la vertiente norte de la Serra d'Aitana por la Vall de Guadalest (Guadalest, Benimantell, Beniardà, Benifato, Confrides); supera el Port d'Ares o Confrides y desciende hacia Benilloba, donde conecta con el itinerario de la CV-770.
La CV-715 enlaza Polop con Callosa d'En Sarrià, pasa por Les fonts de l'Algar y llega a Bolulla y Tárbena. Desde esta localidad franquea el Port de Rates y desciende hasta Pego.
Tourist Info AlteaC/ Sant Pere, 903590 Altea · AlicanteTel.: 96 584 41 14/22Fax: 96 584 42 13Email: touristinfo.altea@turisme.m400.gva.es
Tourist Info L'Alfàs del PiFederico García Lorca, 1103580 L'Alfàs del Pi · AlicanteTel.: 96 588 89 05Fax: 96 588 71 12E-mail: touristinfo.alfasdelpi@turisme.m400.gva.es
Tourist Info Benidorm-CentroAvda. Martínez Alejos, 603500 BenidormTel,: 96 585 13 11y 96 585 32 24Fax: 96 680 88 58E-mail: touristinfo.benidorm@turisme.m400.gva.es
Tourist Info FinestratAvda. de la Marina Baixa, 14Edif. Monika HolidaysLa Cala de Finestrat03509 FinestratTel.: 96 680 12 08Fax: 96 680 12 72E-mail: touristinfo.finestrat@turisme.m400.gva.es
Tourist Info La Vila JoiosaCostera de la Mar, s/n03570 La Vila Joiosa · AlicanteTel.: 96 685 13 71Fax: 96 685 29 17E-mail: touristinfo.lavilajoiosa@turisme.m400.gva.es
Tourist Info Castell de GuadalestAvda. Alicante, s/n03517 Castell de Guadalest · AlicanteTel.: 96 588 52 98Fax: 96 588 53 85E-mail: touristinfo.guadalest@turisme.m400.gva.es
"Los días desnudos, en el vértice de Aitana sale como un piñón, el hito, el índice orográfico, aguja de sol anillada de aires, de horizontes, de oleajes de cumbres; y esas piedras de los ingenieros parecen todavía las piedras consagradas a la divinidad en el amanecer del mundo. Otros años y leguas; pasan los aeroplanos, pasan las águilas, y la cima se duerme en el azul, sola, pura y eterna".
Son los paisajes de Aitana, minuciosamente retratados por el escritor alicantino Gabriel Miró. Paisajes que tienen en esta sierra su espina dorsal y se despliegan a los pies de su cumbre más alta, Aitana, que se alza a más de 1.500 metros. Águilas perdiceras, gavilanes, halcones, buhos y otras rapaces planean por encima de estos terrenos, en los que también anidan mochuelos, lechuzas, cornejas, cuervos, grajos, tordos, petirrojos, mirlos, vencejos y golondrinas. Sobre un relieve caprichoso que eleva el suelo a las más altas cimas y riscos para luego hundirse en valles y romperse en barrancos, habitan, además, especies como el gato montés, el jabalí, la ardilla, la gineta, el lirón, el tejón, la comadreja, el conejo y el zorro.
Las laderas y llanos, alfombrados de matas de lentisco, romero y tomillo, se cubren de pinos, carrascas, fresnos, olivos, almendros, algarrobos, frutales y hortalizas en estas tierras que, a pesar de adentrarse en las montañas, aún conservan su sabor mediterráneo. Los fenómenos de disolución calcárea han modelado su escabrosa superficie a lo largo de los siglos, ofreciendo imágenes realmente espectaculares de simas, cuevas, túneles y arcos naturales y favoreciendo, en primavera, el afloramiento de abundantes fuentes y manantiales.
Acotados por el relieve de la Serra d'Aitana, al sur, y las sierras de Serrella y Xortà, al norte, discurren una hilera de poblaciones, desde Tárbena hasta Benifallim, siguiendo el surco del valle de Guadalest.
Cinco siglos de dominio musulmán han dejado una profunda huella, como lo demuestran la propia toponimia (beni-, en árabe, significa hijo de), las construcciones, los hallazgos arqueológicos, la gastronomía y las fiestas, de las que las de moros y cristianos son las que han alcanzado mayor renombre fuera de sus fronteras. Estas fiestas, que se celebran desde hace dos siglos, recuerdan con sus comparsas la convivencia y las guerras entre ambas religiones en el pasado y escenifican, con la aparición de San Jorge, la culminación de la victoria cristiana. Entre rumores y olor a pólvora y castillos de fuegos artificiales, poblaciones como Xixona, Benifallim, Busot o Callosa d'En Sarrià reviven estos momentos de su historia.
Iniciamos el trayecto en Tárbena, elevada sobre un terreno rocoso, con abundantes barrancos y fuentes. De su pasado conserva el Castillo de los Moros y también herencias de las familias de Mallorca que llegaron en el siglo XVII para repoblar estas tierras, dejando giros de su dialecto y sus más preciadas recetas, como la de la sobrasada, que aún se mantiene intacta.
Descendiendo, llegamos a Bolulla, también con su castillo morisco, y de camino a Callosa d'En Sarriá -antigua alquería musulmana- podemos visitar las Fuentes del Algar, paraje frondoso en torno a las cascadas y piscinas naturales que forma este río, que desde su nacimiento en la Serra del Carrascal deja a su paso un valle repleto de frutales. Precisamente, Callosa es el primer productor nacional de nísperos, aunque también cultiva cítricos, olivos y almendros. Su casco urbano nos muestra sus tesoros, como la iglesia de San Juan Bautista, con su portada de finales del siglo XVI, la imagen gótica de la Virgen de las Injurias y otras representaciones de imaginería barroca.
Un poco más al sur, en las estribaciones de la Serra d'Aitana encontramos Polop, con sus cuestas empedradas que conducen inevitablemente hacia su iglesia y el Castillo, y su famosa Fuente de los Chorros. La villa de Polop encabezó en el pasado una baronía integrada también por La Nucia y Benidorm y se dedicó a la exportación de vinos y pasas hasta principios de siglo, cuando sustituyó este cultivo por frutales. El Ponoig -el león dormido de Gabriel Miró- a casi 1.200 metros, preside su paisaje tranquilo, que se prolonga hasta La Nucia.
Ubicada en un llano a los pies del monte de Les Forques, La Nucia cuenta con múltiples atractivos tanto en su casco urbano -con su iglesia renacentistacomo en sus alrededores, donde podemos descubrir parajes interesantes como el de la Font de Favara.
Muy cerca, Benimantell, Benifato y Beniardà vuelven a recordarnos su pasado árabe, estrechamente vinculado a Guadalest. De relieve montañoso y accidentado, son pueblos agrícolas, calmados y recoletos. En los alrededores de Benifato se localizan parajes de visita obligada para los amantes de la naturaleza. Aquí se ubica la cumbre de Aitana, con el arco circular de la Penya Forata, una de las insólitas formaciones calcáreas características de estas sierras, como también lo son en las proximidades las Simas de Partagat. En este área, donde crecen tejos centenarios y se mantiene uno de los reductos más meridionales de arces de Montpellier - especie arbórea propia de las zonas húmedas pueden visitarse además la Font de Forata, la Font de l'Arbre y antiguos depósitos de nieve, aquí llamados clots.
Estos depósitos, denominados caves, pous de neu o neveras, que salpican las sierras del interior alicantino, son unas curiosas construcciones semisubterráneas del siglo XVIII excavadas en la roca que se empleaban en invierno para almacenar nieve en capas gruesas cubiertas con paja de arroz. Al llegar el verano, esta nieve se utilizaba para fabricar helados y conservar alimentos.
Volviendo al Valle de Guadalest, llegamos a Confrides, de origen musulmán, con su iglesia de San José, del siglo XVIII, y los restos de su castillo, en Penya del Castell.
Tierra adentro, en el valle que forma el río Frainos o Penàguila, Alcoleja, Benasau y Benilloba muestran, sobre una superficie quebrada, un paisaje de frutales, almendros, viñas y cereales y también de olivos, que se convierten en protagonistas en esta comarca, donde se elabora el apreciado aceite de El Comtat. Un paseo permitirá conocer sus iglesias y admirar sus palacios, como el de los marqueses de Malferit, en Alcoleja, o el del conde Revillagigedo, en Benilloba.
Hacemos una parada en la ermita de El Seguró, con su mirador panorámico, de camino a Penàguila, antigua alquería de la que dependieron estas tres poblaciones, junto con Benifallim. La villa se alza junto al río, con su castillo, restos de murallas, la iglesia -del siglo XVIII, que guarda una tabla gótica de la escuela valenciana del siglo XV- y los palacios de Fenollar y Montcada. En las afueras, es interesante detenerse en el Palacio y el Jardín de Santos -citado ya por Cavanilles en el siglo XVIII; en las ermitas de los Santos y San Roque y en los arcos naturales de Santa Lucía. Tras un descenso, llegamos a Benifallim -con su castillo y el Palacio de Montortal- donde el primer domingo de septiembre se celebra la fiesta del pan bendito, organizada por los solteros, en la que una procesión de muchachas portan unos panes sobre sus cabezas hasta llegar a la iglesia.
Esta misma tradición se mantiene en La Torre de les Maçanes, atravesada por el río Torre y con múltiples fuentes. En la Serra del Rontonar, entre estas dos poblaciones y cerca de la Font del Rontonar, podemos acercarnos a pie a otro pou de neu, de unos 14 metros de altura y 10 metros de diámetro, a más de 1.000 metros de altitud. Otro motivo para hacer un alto en el camino lo constituyen las pinturas rupestres de La Sarga.
Continuando hacia el este, en el valle del río Amadorio, se asientan Relleu y Sella, con los restos de sus fortalezas. Los barrancos de la Tagarina (tagarí era la denominación que recibían los moros que vivían entre cristianos) y el Arch marcan los límites naturales de la Serra d'Aitana por el sur y dan lugar al río Sella. Éste es un buen punto de partida para visitar la Font del Arch, el Penyal Diví y los embalses de Relleu y Amadorio. Continuamos el recorrido en Orxeta y Finestrat, ya a los pies del Puig Campana (1.406 metros), cuyo ascenso, aunque duro, se ve fuertemente compensado con una de las vistas más hermosas de la zona. Cuenta la leyenda que su cima cercenada se debe al tajo de Roldán, del que se desprendió L'Illa de Benidorm. Este gigante, enamorado de una bella joven quiso así retrasar el cumplimiento de un maleficio, que anunciaba la muerte de su amada tan pronto como se ocultara el sol. La ladera meridional del Puig Campana forma parte del término de Finestrat, antigua alquería musulmana que se asienta con sus calles empinadas en lo alto de un cerro.
Dejando atrás la Serra d'Orxeta y en dirección a las sierras de la Grana y de Cabeçó d'Or, llegamos a Aigües, localidad de montaña conocida por sus aguas termales, y a las Cuevas de Canelobre, de camino a Busot. Esta población, que también conserva un castillo, se enclava en las lindes con la Serra de Bonalba y Cabeçó d 'Or, que desde sus 1.200 metros ofrece una bella panorámica.
Desde aquí continuamos hasta Xixona. Enclavada en la Serra de la Carrasqueta, invita a callejear por los caminos empinados de su barrio antiguo, visitar sus iglesias -de la Asunción y San Bartolomé-, sus ermitas, sus monumentos, sus museos y los restos de su Castillo de la Torre Grossa. También podemos contemplar un pou de neu cerca del Port de la Carrasqueta y recorrer los paisajes de almendros, de los que se obtiene la materia prima para su producto más internacional: el turrón, que hoy se envía a cualquier rincón del mundo. Según se cuenta, el cocinero de Felipe II se ocupaba de que nunca faltara este manjar en la mesa real durante las fiestas navideñas. La fabricación de turrón, a base de almendra tostada, azúcar y miel -en sus dos variedades: duro (o de Alicante) y blando (o de Xixona)- ha dado fama a esta ciudad, así como su miel, guirlaches, yemas y helados (entre ellos, los de turrón).
Xixona realiza con estos productos su aportación más dulce a la gastronomía de las sierras del interior de Alicante, tan rica como variada. La cocina de estos pueblos, regada por los vinos de la provincia, incluye desde los platos de pescados y arroces, más frecuentes cuanto más cerca de la costa, hasta los guisos recios y consistentes de las localidades del interior, donde las bajas temperaturas invernales así lo requieren. Entre estos últimos, se pueden citar los pimientos rellenos de arroz, la borreta (patatas, bacalao, sepia, espinacas, pimientos picantes y huevos), la pericana (con bacalao, ajos y pimientos secos) la olleta (con verduras y arroz), la olla de blat (trigo), la olla de arroz, el cocido de pelotas y las pelotas de maíz. Además de los embutidos (entre los que cabe destacar la sobrasada de La Marina, de La Nucia, y la mallorquina de Tárbena), merece la pena degustar las cocas o los pasteles de carne dulces y las peladillas de L'Alcoià. Sin olvidar las naranjas, pomelos, mandarinas y nísperos que colorean en los árboles frutales los paisajes de estas tierras.