LA PLANA DE REQUENA-UTIEL

HISTORIA

"El padre con las dos hijas lloraba de corazón,los caballeros igual hacían, con emoción.Ya se volvió hacia Valencia el que en buen hora nació y parten hacia Castilla los infantes de Carrión."

Fragmentos de unos versos del Poema de Mío Cid, personaje que, de un modo especial está ligado a estas tierras. Y es que, según cuenta la leyenda, en Requena, en el llamado Palacio del Cid - edificio de estilo gótico, hoy en proceso de rehabilitación - residió El Campeador y allí casó a sus hijas, Doña Sol y Doña Elvira, con los Infantes de Carrión.

La comarca o La Plana de Requena-Utiel se encuentra en la parte más occidental y elevada de la provincia de Valencia. A medida que nos aproximamos a ella, abandonamos el paisaje mediterráneo y, poco a poco, la meseta aparece ante nosotros recordándonos que administrativamente formó parte de Castilla hasta mediados del siglo XIX. Tierra fronteriza, el paisaje es un gran llano, con sierras grises y hondas que se pierden en el horizonte. Un altiplano cubierto de viñedos como en el siglo XVIII lo estuvo de moreras, convirtiendo a la comarca en el centro más importante de Valencia -y el cuarto de España- en producción de seda, con más de 800 telares que fabricaban los ricos paños que eran exportados a América.

Como zona vinícola, vivió sus mejores momentos a finales del siglo XIX y principios del XX, cuando comenzó a abastecer al mercado europeo con sus vinos. El vino sigue siendo hoy una de las primeras referencias de la comarca, que produce tintos y rosados con Denominación de Origen Utiel-Requena y un cava que en los últimos años ha conseguido prestigio internacional. Sus gentes han sabido convertir el pisado de las primeras uvas en una fiesta que, en el caso de la Vendimia de Requena, ha sido declarada de interés turístico.

La cocina de estos pueblos es rica y variada, con platos muy elaborados como el potaje, la olla o el gazpacho manchego -que aquí se cocina con un guiso de tomate, hígado, tocino, jamón y carne sobre una torta de pastor hecha de harina de trigo-. Otros más sencillos, pero igualmente sabrosos, son el morteruelo, el ajo arriero, el arroz en cazuela, las patatas en caldo, la fritura de chicharrones o la gachamiga. Son famosos sus excelentes embutidos: longanizas, morcillas y chorizos que se han popularizado en los típicos bocadillos de blanco y negro. Y de postre, algún dulce: bizcochos, mantecados, burruecos, turrones...

REQUENA

Iniciamos el recorrido en Requena cuyo término, es el de mayor extensión de la Comunitat Valenciana con 816 Km2 y una altitud media sobre el nivel del mar de 692 m. El municipio de Requena cuenta en la actualidad con 19.500 habitantes repartidos entre su casco urbano y sus 26 aldeas, es una meseta cercada por las imponentes sierras de Juan Navarro y del Tejo cuya cumbre, a 1.251 m, constituye una atalaya natural desde la que se divisa toda la comarca y por la que sobrevuelan el águila calzada, el gavilán, el cuervo, la urraca y la corneja.

Es una zona rica en fuentes como las de Rozaleme, Fuencaliente, Reinas, Los Morenos, Regidores, Fuente Podrida, etc. La aldea de Casas del Río, junto al río Cabriel, La Herrada del Gallego o el Reatillo son los lugares más pintorescos que merecen ser visitados.

Requena puede considerarse, por su situación, "La puerta de la meseta" que une la zona castellana con el Mediterráneo, del cual la separan 64 km recibiendo durante la historia influencias tanto castellanas como valencianas.

El río Magro a su paso crea una llanura dedicada al cultivo de vides, cereales y productos de huerta formando un paisaje de contrastes y, en su orilla izquierda, se levanta la ciudad de Requena. Etimológicamente proviene del árabe Rekina o Rakkana o el romano Richema que significa "la segura, la fuerte, roca fuerte" pues la población se asentaba sobre un peñasco de escasa altura, que fue el primer asentamiento y núcleo de la población de la ciudad (La Villa), que según se ha demostrado en las recientes excavaciones arqueológicas realizadas en la Plaza del Castillo el origen de la ciudad debe fijarse en la época ibera, en su fase inicial s. VII a.c. en base a las estructuras y materiales aparecidos. Un segundo momento cronológico ha correspondido a la época Imperial Romana, desde el cambio de era al s. II d.c.Ya más tarde datamos a Requena en la época árabe cuando el gran influjo de Al-Andalus cubría estas tierras, concretamente haremos referencia al ultimo periodo califal.

Un paseo por sus calles nos ayudará a conocer su pasado a través de sus barrios: La Villa, que se identifica con la ciudad musulmana y está declarado conjunto Histórico-Artístico Nacional; Las Peñas, antiguo barrio morisco; y El Arrabal, la zona moderna ubicada en lo que fue la antigua judería.

Iniciamos el recorrido por el Barrio de la Villa, subiendo por la Cuesta del Castillo y nos encontramos con la Torre del Homenaje y la Alcazaba con sus murallas y torres, continuamos por el Patio de Armas y pasamos a la Medina, donde destacan las Iglesias de Santa Maria (s. IV) y del Salvador (s. XV) ambas de estilo gótico y declaradas monumento nacional, las casas del Arte Mayor de la Seda, de Santa Teresa, de la Inquisición, del Corregidor, de los Pedrón, etc., la Plaza de Albornoz, desde la que se accede a las Cuevas de la Villa, entramado de cuevas que recorren el subsuelo de la plaza. Terminando el recorrido de la Medina veremos la antigua judería, desde donde pasamos al Arrabal de San Nicolás para observar la Iglesia de San Nicolás (s. XIII) y el Palacio del Cid. Finalizando el recorrido por la Villa accederemos por la Cuesta del Santo Angel al Barrio de Arrabal donde emerge la ciudad moderna y antiguos monumentos como la Iglesia del Carmen y el Convento de las Carmelitas (s. XIII), originariamente de estilo gótico, en la actualidad sede del Museo Municipal; al salir del museo nos encontramos con el Ayuntamiento. Paseando por el Arrabal llegaremos al Teatro Principal, la Plaza de Toros y el Monumento Universal a la Vendimia, en la Avenida de Arrabal.

A continuación visitamos el Barrio de las Peñas, donde destacan la Iglesia de San Sebastián (s. XIV) que se haya en proceso de rehabilitación.

Y abandonamos el término de Requena salpicado de pequeñas aldeas y caseríos como Campo Arcís, El Rebollar, San Juan, Los Isidros, Los Cojos, La Portera, Los Pedrones, Los Duques, Casas de Eufemia, San Antonio...

UTIEL

Y, sin dejar el altiplano, entramos en Utiel, ciudad que por su posición estratégica se ha convertido en el centro comarcal de servicios de una extensa zona que extiende su influencia hasta Cuenca.

Su vegetación, de carrascas, pinos, enebro y romero alterna con los viñedos, base principal de su economía desde mediados del siglo XIX. En su paisaje conviven la meseta con el valle y la Rambla de la Torre con las Sierras del Negrete y Bicuerca formando bellos parajes para deleite del viajero.

De origen árabe y escenario permanente de contiendas, Utiel fue una aldea de Requena hasta que Pedro el Cruel le otorgó la independencia en 1355 y le concedió la Carta Puebla y el título de Leal Villa. Un siglo después, Isabel I la puso bajo su amparo con la frase "Antes perderé mi estado real que enajenar a Utiel de la Corona" y, más tarde, Felipe IV le concedió el título de ciudad.

Callejeando por Utiel descubriremos el colegio de El Salvador y la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción -de estilo gótico isabelino- o los conventos de la Merced y de San Francisco y algunas casas solariegas como las de Almanzón, Medina y Córdova. Y, por supuesto, su plaza de toros, que es la más antigua de la provincia y -tras la de Valencia- la de mayor tamaño.

Alejándonos unos kilómetros por una carretera que asciende entre frondosos pinares llegamos al Santuario de la Virgen del Remedio, un Ermitorio del siglo XVI situado a 1.000 m. de altitud, en la Sierra del Negrete, y que constituye un hermoso enclave al que acuden en romería gentes de todo el altiplano.

SIGUIENDO LOS CURSOS FLUVIALES

Siguiendo el curso del río Madre, entre chopos, pinos y viñedos, llegamos a su lugar de nacimiento, Caudete de las Fuentes. Por su situación, en una de las rutas naturales de comunicación entre la meseta y el mediterráneo, fue poblada intensamente desde la Edad de Bronce. Aún podemos ver huellas de aldeas de esta época en los Cerros de Casa Doñana y Los Villares.

El paisaje se vuelve más frondoso al acercamos a Venta del Moro, un extenso término -el tercero de la comarca- con enormes diferencias en su relieve. En sus alrededores podemos elegir entre un paseo por el cerro de Jaraguas, seguir las ramblas de Albosa, Bullana o el Boquerón, adentrarnos en el barranco de las Fuentecillas o ascender al pico del Moluengo, a 1.038 m.

Villargordo del Cabriel que se hunde hacia el oeste en un profundo valle excavado por el río Cabriel -el de aguas límpias y cristalinas que describió Cavanilles- en donde nadan la nutria, el mirlo acuático y el andarríos. En este punto nos detendremos para admirar las gargantas que el Cabriel forma a su paso y que hasta Cofrentes, con un recorrido de más de 100 km, constituye uno de los mejor conservados y más bellos parajes naturales de la región.

En el otro extremo del término, el embalse de Contreras nos permite navegar, remar en piragua o practicar la escalada y el senderismo en medio de un paisaje de rica vegetación en la que se entremezclan la encina y el pino carrasco con el lentisco y el romero.

Ya en el linde con Los Serranos, entre un paisaje abrupto y montañoso, Chera nos ofrece mil posibilidades: callejear por los cinco barrios que forman el pueblo, visitar las ruinas del castillo y la ermita, escalar alguna de sus cumbres (Cinco Picos, Ropé, Juncosa o Vereda) entre pinos, enebro y romero o dedicar nuestro tiempo a fotografiar, con prudencia, la fauna que habita en estos montes. Muy cerca, y rodeado de pinares, el embalse de Buseo invita a la práctica de deportes náuticos, la pesca o el senderismo.

ITINERARIOS EN LA PLANA DE REQUENA-UTIEL

La comarca de la Plana de Utiel-Requena une las tierras bajas valencianas con la vasta meseta castellana. Al este, la delimita un brusco escalón montañoso que marca el descenso a la llanura litoral: es el puerto de las Cabrillas, durante mucho tiempo un serio obstáculo a las comunicaciones. Al noreste, norte y sureste una serie de sierras, de directriz ibérica, constituye el límite comarcal. Por fin, al oeste y suroeste la frontera comarcal y autonómica la forma el arco del río Cabriel, profundamente encajado en las rocas calizas.

Entre estos límites se extiende una comarca de paisajes diversos: la vega del Magro, las extensas áreas de vides, las sierras del sector norte que separan de la cuenca del río Turia, las tierras altas de pinares que descienden hacia el cañón del Cabriel, etc. Estos paisajes son merecedores de una contemplación pausada, que nos permita disfrutar de la naturaleza y del delicado trabajo de remodelación ejercido por generaciones de habitantes. Toda una invitación a dejar el automóvil y recorrer la comarca al sosegado paso del excursionista, sobre una caballería o en el sillín de la bicicleta.

La zona ofrece magníficas condiciones para la práctica del excursionismo, que han sido aprovechadas por los llamados Senderos de Gran y Pequeño Recorrido. Estos itinerarios recuperan los tradicionales caminos y sendas rurales, que los excursionistas señalizan con pinturas y balizas para facilitar su seguimiento. Pueden ser recorridos por cualquier persona en adecuada forma física y con un mínimo hábito de caminar por montaña. No olvide que el mantenimiento de estos valiosos parajes es responsabilidad de todos. No encienda fuego y lleve consigo los deshechos hasta una localidad donde pueda depositarlos en un lugar adecuado. Respete los cultivos y las masías, así como la vegetación y fauna natural.

Excursionismo, escalada y actividades acuáticas

El sector este del área está atravesado de N a S por el Sendero de Gran Recorrido-7 (GR-7) que sigue caminos tradicionales de montaña, señalizados con pintura roja y blanca para facilitar su recorrido. Ha sido publicada la descripción de una parte del itinerario en la Topoguía del GR-7, sector Arteas de Arriba-Rebollar (Centre Excursionista de València, Valencia, 1986). Estas tierras ofrecen una gran diversidad de itinerarios: desde simples paseos hasta completas travesías de carácter montañero. No todos los caminos están señalizados, permitiendo así la posibilidad de una descubierta personal del paisaje, para la que es conveniente la consulta de publicaciones y cartografía. En torno a Chera se pueden efectuar varios recorridos de alto interés geológico. Por ejemplo, el barranco de la Hoz al que se accede desde elembalse de Buseo. Los amantes de la escalada cuentan con la magnífica escuela de los Cuchillos de Fuenseca. Una serie de esbeltas agujas calizas que se miran en el Cabriel, a las que se accede desde la histórica Venta de Contreras. La escalada en las agujas de la orilla derecha ha sido regulada por la Comunidad de Castilla-La Mancha.

Además de la topo-guía del GR-7 ya citada, son recomendables otras publicaciones excursionistas: Rafael Cebrián, Montañas Valencianas II (Valencia, 1983); y Rafael Cebrián, Montañas Valencianas III, (Centre Excursionista de València, Valencia, 1986). El embalse de Contreras y el curso del Cabriel reúnen buenas condiciones para la práctica del piragüismo, que deberá atenerse a la normativa reguladora.

Para los amantes de la bicicleta

La comarca cuenta con numerosas carreteras de escaso tránsito que ofrecen al aficionado a la bicicleta interesantes recorridos en los que nunca faltarán las pendientes. Entre las muchas posibilidades citamos tan solo dos, la primera con bicicleta de carretera y la segunda con bicicleta de montaña. Desde Requena se recorre la Vega del Magro por su orilla derecha, pasando por las aldeas de El Pontón, El Azagador, El Derramador, Roma, Barrio Arroyo, San Juan y Calderón hasta llegar a Utiel. Desde aquí la carretera CV-390 asciende hacia la Sierra del Negrete y nos lleva al Santuario del Remedio, situado a 1.100 m de altitud. Se sigue luego por la CV-391 que pasa por Villar de Tejas y Villar de Olmos antes de regresar de nuevo a la ciudad de Requena tras haber recorrido un total de unos 55 km. Desde todas las localidades del área se puede iniciar agradables paseos para sumergirse en los paisajes rurales que las rodean.

Para la bicicleta de montaña, un itinerario que muestra parte del cañón del Cabriel. Comienza en Venta del Moro, desde donde se accede al río mediante la CV-458 que lleva a las casas de Tamayo; desde aquí se sigue una pista junto al curso hasta llegar a los Baños de Fuente Podrida y la localidad manchega de Villatoya. El regreso se efectúa por la N-322 y la CV-475 que sigue la rambla de la Albosa. Una amplia red de pistas surca la comarca, en la que cada viajero puede trazar su propio recorrido. Respete siempre las propiedades privadas y los cerramientos de pistas.

Cartografía

Es recomendable la consulta de mapas para la realización de actividades de aire libre y para complementar la información escrita. El área del presente folleto está incluida en las siguientes hojas del mapa a escala 1/50.000: Utiel 26-27 (693), Chulilla 27-27 (694), Venta del Moro 26-28 (719), Requena 27-8 (720), Casas-Ibañez 26-29 (744) y Jalance 27-29 (745). También están disponibles algunas de hojas correspondientes a escala 1/25.000 del Instituto Geográfico Nacional.

Datos de interés

El eje principal de acceso a la comarca es la carretera N-III de Madrid a Valencia, convertida, en buena parte del trayecto, en la autovía A-3. Dos carreteras nacionales más cruzan el área: la N-330 que une Sinarcas con Requena y el valle de Ayora; y la N-322 de Requena a Albacete por Casas-Ibañez. Otro medio de acceso es el ferrocarril Valencia- Cuenca-Madrid. Una completa red de carreteras locales permite acceder a todas las poblaciones y parajes de esta área.

Oficinas de Información Turística

Tourist Info Requena
C/ García Montes s/n
46340 Requena o Valencia
Tel: 96 230 38 51
Fax: 96 230 38 51
E-mail: touristinfo.requena@turisme.m400.gva.es

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